Grooming: investigamos el Ciberacoso a menores en la Red

Nuestro equipo de investigación CyberHeads en colaboración con Detectives Madrid, trabaja en el desarrollo de nuevas técnicas de Ciberseguridad e investigación, destinadas a la protección de los menores en aplicaciones móviles y redes sociales.

Al mismo tiempo, queremos informar de términos que están saliendo a la luz, y que para muchos son enigmas. No obstante, algunos de estos nombres, que la mayoría son anglosajones, también tienen un lado oscuro.

El Grooming o acoso a menores en la Web se investiga

El mundo del ciberespacio se está convirtiendo en un mundo sorprendentemente útil a la vez que peligroso. En un mundo independiente al nuestro; con su propio vocabulario y formas de expresarse. Existe en internet, herramientas para usar, páginas de interés, foros de información…Con temas interesantes y fuentes donde acudir para obtener datos. Pero como ocurre en todo, y más en lo que toca los humanos, existe un lado oscuro. El término grooming es uno de estos lados donde lo siniestro y repugnante se dan la mano.

En CyberHeads, estamos al día de las últimas noticias. Nos dedicamos a la investigación privada, ofrecemos indagaciones sobre internet, reputación on-line, rastreo en redes sociales y una lista de servicios relacionados con la Ciberseguridad. Por desgracia este término, famoso en nuestros días, es un peligro que debemos tener muy presente. El Grooming es acoso a menores por parte de personas adultas. Sujetos que sólo quieren aprovecharse de la inocencia de nuestros menores.

¿Cómo afecta el Grooming a sus víctimas?

El Grooming significa acoso por medio de elementos o dispositivos informáticos o electrónicos. Como ordenadores, móviles, etc. Literalmente significa en ingles “acicalamiento”. Una forma muy descriptiva de lo que hacen estos sujetos ante sus víctimas. Esta práctica ha llegado a todas las partes del mundo. Y es un peligro que, cada vez más, afecta a un importante número de niños. Como en la pedofilia, el adulto se acerca a los menores, con excusas, regalos, palabras… Hasta que su objetivo queda encerrado en un callejón sin salida y cae presa del depredador.

Puede hacerse una idea de cómo actúan estos individuos. Todos ellos, estudian previamente a sus víctimas, y se las van ganando poco a poco, mediante engaños hasta que llega el momento de quitarse las máscaras que llevan. En un estudio español publicado en 2009, el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación decía que el 75% de los padres, temían por el crecimiento del Grooming.

La actuación del acosador. El Grooming incrementa en internet

Este método se basa en hacer una relación a base de mentiras. Disfrazando la verdad y las intenciones del adulto ante el menor. No es la primera vez, que en este blog de investigadores expertos, hablamos de problemas relacionados con este tema.

Lo primero que hace el sujeto, es estudiar a la víctima por internet. Hay que añadir, que son mayoritariamente niñas, las que sufren este tipo de acoso y agresiones. Los escogen por los perfiles sociales o chats. Ven si son más vulnerables que otros menores y buscan puntos débiles.
Al llegar a este punto, suelen presentarse haciéndose pasar por otro niño o niña, de la misma edad que la víctima compartiendo los mismos gustos, aficiones, cantantes, películas, libros, miedos… Poco a poco los van engatusando, sin dejar de estudiarles, sacando información de toda la información comprometida que les interesa. Vemos entonces cómo relación se va estrechando, y el menor confía ciegamente en ese supuesto menor. Cree que es un amigo/a en el que poder confiar, se abren a ellos, y finalmente les cuentan sus intimidades.

Grooming: Acoso a menores. Investigaciones informáticas
Grooming: Acoso a menores. Investigaciones informáticas

El terror va asolando a sus víctimas

Cuando se crea una relación de “amigos” entre ambos y se ha empezado a hablar de problemas íntimos, el acosador va tejiendo su telaraña. La víctima sin darse cuenta se encuentra atrapada. En estos momentos, falta poco para que se descubran sus verdaderas intenciones.

Existen miles de situaciones que llegadas a este punto. Entonces si el acosador está interactuando con una niña, revela que es un niño, contándole que le daba vergüenza decírselo y viceversa. Le “confiesa” que se siente atraído/a por ella o él. Otras veces, le hace saber lo fantástico que sería hacer cosas de mayores, imitar a las cantantes actuales o a famosos; como por ejemplo, posar ante las cámaras, como pueden verse seductores ante ellas, etc. Un sin fin de artimañas que se utilizan para captar la atención a los menores. A continuación les piden una foto o vídeo, un poco subidas de tono y…

El acoso sistemático se despliega atrapando a la víctima

Lo peor que le puede ocurrir a un menor, es que alguien les amenace con mostrar sus miedos e intimidades públicamente. Cuando teníamos esa edad, nuestros mayores sufrimientos eran temas como: exámenes de matemáticas o lengua, que el chico o la chica que nos gustaba, no se riera de nosotros o que nos pusiera en un aprieto por nuestros comentarios o acciones. A esto se agarran los acosadores, a nuestros temores y miedos. Se alimentan de ellos y lo peor, saben que muchos son capaces de hacer cualquier cosa, para no ser humillados en público.
Cuando se consigue algo de ese menor, como una fotografía o un video, el acosador ya no es tan agradable. Continua pidiendo todo lo que quiere y va a más. Si ese menor intenta abstenerse a darle lo que desea, es cuando se descubre la verdadera cara del acosador. En este punto, ya empiezan las amenazas y el acoso. El menor se da cuenta de donde ha caído y a la vez no sabe que hacer. Por eso, es tan importante prevenir a los menores, dándoles armas para defenderse, diciéndoles que no se fíen de las personas que conozcan en la red. Mucho menos que no faciliten, ni manden vídeos y fotos y por supuesto, educándolos para que sepan con que se pueden encontrar en la Red.

La víctima esta aferrada por chantaje, extorsiones…

Una vez conseguido el objetivo, el acosador quiere más. Si no se le detiene, siempre exigirá a la víctima todo lo que se le ocurra. O puede que se aburra de ella y la deje por un tiempo. Sin embargo, nunca abandonan sin que haya consecuencias. Al contrario, la mayoría de las veces, las amenazas se hacen realidad y las fotografías, mensajes o videos llegan a las manos de todos los contactos del entorno de su víctima.

Las investigaciones forenses ayudan a la víctima, no sólo con las obtenciones de evidencias digitales, también podemos borrar cualquier rastro que exista de la víctima en internet.

La prevención como fiel aliada y defensa de los menores

Debemos explicarles con toda naturalidad a nuestros menores que deben tener cuidado con quién se relacionan en Internet. Ya sea, a través de sus ordenadores o dispositivos móviles. Deben saber y entender, que no todos los perfiles que se encuentren son realmente perfiles de su edad. Tienen que saber y conocer ciertas pautas para no caer en trampas como el Grooming. Aceptar amigos de conocidos y agregarles a sus perfiles, no es la forma correcta de protegerse de este lado oscuro de la web.
No debemos mentirles y mucho menos, encerrarles en una burbuja de cristal. Tampoco debemos angustiarles con los posibles peligros. Todo debe llevarse en un término medio. Ante todo, hay que educarles para evitar el problema, si ocurriese, mostrar apoyo y estar a su lado. Porque con la colaboración de todas las partes se puede solucionar cualquier conflicto.

Nosotros como investigadores privados, podemos ofrecer servicios como los de formación a través de nuestros talleres de Ciberseguridad, control de menores, informática y ciberseguridad.

Que el acoso cese no significa que haya sido neutralizado

Como hemos expuesto anteriormente, estos sujetos no abandonan así porque sí a sus víctimas. Si se aburren de ellas o se dan cuenta que no pueden conseguir más, puede que se vayan. No si antes, destruir a “su juguete”. Nuestros peritos judiciales informáticos junto con las autoridades competentes están capacitados para conseguir suficientes pruebas y éstas evidencias digitales, se convertirán en las migas de pan, que guiarán el camino de los investigadores hasta estos criminales.
El anonimato puede dar seguridad, pero no significa que sea un blindaje o una capa de invisibilidad, la cual, no deje huellas. Al contrario, se pueden atrapar a estos individuos y ponerles ante los tribunales.

El Código Penal Español y privativas de libertad

Desde el punto de vista legal, el grooming se encuentra en el artículo 183 bis de nuestro Código Penal, donde se determinan los actos encaminados al contacto por cualquier medio con menores, con el fin de cometer delitos de agresiones y abusos sexuales o relativos a la corrupción y prostitución de menores. Son extensibles la captación de niños y niñas por medio de Internet con fines de exhibicionismo, art. 185 CP y a la exhibición de pornografía a menores art. 186 CP.
Así pues, la persona que sea juzgada por realizar esta práctica, será castigado con una pena comprendida entre uno y tres años de prisión o una  multa de doce a veinticuatro meses, sin perjuicio de las penas correspondientes a los delitos, en cada caso, cometidos.

“Las penas se impondrán en su mitad superior cuando el acercamiento se obtenga mediante coacción, intimidación o engaño.”
Es de especial importancia obtener las evidencias digitales, por eso las investigaciones informáticas son tan necesarias. Desde la localización de la IP, como la captura de mensajes y correos. Los metadatos que nos pueden dar más información.

Todo este material será el aportado al juez como pruebas concluyentes para determinar el Ciberdelito.

Para más información, contáctenos a info@cyberheads.es o llámenos al +34 633 400 392